Me llamo Jack y vivo en una pequeña ciudad en el norte de mi país, vivo en casa de mis padres y suelo pasar mis días tranquilos, sin problemas, preocupado sólo de mi. Suelo salir a diario a pasear para distraer un poco mi mente, no suelo prestar atención a los problemas y me encanta disfrutar el día a día.
Un día cualquiera la vi… la más bella de las musas, de esas que suelen aparecer sólo en los sueños; figura perfecta, sus ojos hermosos como quien mira el cielo en el atardecer, su tes tan blanca que brillaba ante la luz del sol, su cabello largo y brillante, era hermosa que más se puede decir, la quede mirando perplejo por varios minutos hasta que giro su cabeza en dirección a mi, me miro fijamente lo que me hizo quitar la vista rápidamente, aunque al girarme note una leve sonrisa en su rostro, que me hizo abochornarme por completo y seguí mi camino pensando en dicha princesa de cuentos de hadas, atontado aun caminaba perdido y pensativo, cuando de pronto me encuentro cruzando una calle que nunca antes había visto, ¿cómo llegue? eso quien sabe, lo único que sé es que me encontraba perdido y ya estaba anocheciendo, un poco atemorizado por encontrarme perdido trate de buscar rápidamente el camino a casa, distraído, temeroso y con ese sentimiento de sentirse perseguido empecé a aumentar la marcha mirando para todos lados, cuando sin darme cuenta me encuentro frente con un poste del alumbrado de luz y un choque que me envió al suelo inconsciente. Cuando desperté me encontraba en una habitación decorada algo extraña, me levantaba de la cama cuando lo que vieron mis ojos no lo podía creer, era ella, aquella musa que había visto hace un rato atrás; al fin despertaste me dijo, ssssii.. le respondí algo tartamudo por los nervios que me consumían, tranquilo - me dice ella con una voz tan dulce - no hago daño, cuando venía de regreso a mi casa te encontré en el suelo con un pequeño corte en la cabeza así que pedí ayuda y como no sabía donde vivías te traje conmigo, impresionado aún no sabía que decirle, pe... pero - aún con la voz temblorosa - ¿traer a un desconocido a tu casa?, tranquilo - me responde - te vi antes cuando me mirabas, y vi en tus ojos lo inocente que eres, me puse rojo y baje la cabeza inmediatamente después de lo que me dijo, - soltó una carcajada - si no serás lindo sonrojarse por eso, no te preocupes tu también llamaste mi atención, es por eso que me preocupe al verte en el suelo; le agradecí profundamente el gesto y le conté el por qué llegué a eso, nuevamente largo a reírse por haberle contado lo estupefacto que me dejo; luego recordé que no sabía nada de ella así que le pregunte su nombre, - y con su voz tierna me dice que - es Amalia - a lo que respondo - el mío es Jack un gusto; y así pasaron las horas nuevamente. LLegó la hora de almuerzo y me invitó a almorzar, aunque ella no tenía hambre igualmente me acompañó, siguiendo con nuestra conversación. Ya llegado el atardecer partí de regreso a mi casa, quedando de juntarme nuevamente con Amalia. No lo podía creer había conocido a la mujer de mis sueños y se llamaba Amalia y me juntaría nuevamente con ella, eso sólo podía ser un sueño, - lancé una carcajada de felicidad - no lo es por que lo viví demasiado claro, y así llegué a mi casa así como si nada hubiese pasado, como si nunca hubiese estado fuera de la casa, incluso nadie me prestó atención, bueno no me extrañó ya que era casi invisible en mi casa.
Ya era el día siguiente y mi esperada reunión con Amalia se acercaba, a si que me alisté y salí hasta el punto de reunión en el que nos encontraríamos. Por fin llegó la hora y ella estaba en el lugar acordado y parecía esperarme con ansias, la salude de un beso en la mejilla y noté algo raro, se encontraba muy fría, le pregunte si es que acaso le pasaba algo por lo fría que se encontraba a pesar de que aún era de día y el sol aún calentaba, no te preocupes debo tener la presión un poco baja - me respondió - aprovechemos lo que queda de tiempo, por supuesto - le conteste - aprovechemos al máximo. La comencé a notar un poco triste a medida que pasaba el tiempo, y me preocupó, a si que me anime a preguntarle lo que le pasaba, a lo que me contestó;
odio mi trabajo, tanta gente buena que tengo que ver irse, tanta gente con tanto por hacer aún y sólo por que es parte de mi trabajo debo ver partir, algo confundido le pedí que se explicara mejor, - a lo que me respondió - ¿sabes por que ese día solo tu me viste?, ¿sabes por que nadie sintió tu presencia en tu hogar?, ¿recuerdas que te perdiste misteriosamente?, la verdad que desde el momento en que te perdiste fue porque tu alma estaba vagando y ese poste de alumbrado apareció misteriosamente frente a ti por que yo quería que así fuese, moriste en el momento que me viste, cuando me seguías con la mirada te atropello un vehículo y tuviste una muerte instantánea por lo que nunca te diste cuenta, soy la muerte eso es lo que soy realmente y este día debía venir por ti, cuando reacciono me veo cubierto de sangre y un cuerpo delante de mi, claro así sucedió ¿y ese cuerpo? claro el mío algo desfigurado por el mortal atropello, que más podía pedir, en algún momento lo dije, "esto debe ser un sueño", obviamente nunca se podrá encontrar a la persona perfecta y menos aún tener algún tipo de relación con esa persona si es que se llegase a conseguir alguien por el estilo.
Aunque viéndolo por otro lado ella es la muerte, y es perfecta para mi…

2 comentarios:
buenisimo!!! jajaja me agradó!!! :P
puedo ser la musa?? xD
te Quiero Muchismo mi Jack!!
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